Una niña se refresca en una fuente. EFE/Kai Försterling/ARCHIVO

ONU alerta sobre la «pobreza en agua» de 180 millones de personas en el área mediterránea

Life Watercool - 24 marzo, 2021

Barcelona.- El director de Asuntos Económicos de la Comisión Económica y Social para Asia Occidental de Naciones Unidas, Ziad Khayat, ha alertado este martes de que más de 180 millones de personas sufren escasez de agua en la región mediterránea, lo que supone un factor de riesgo para mantener una correcta higiene y de contraer covid-19.

Lo ha puesto de relieve durante su intervención en la conferencia internacional telemática organizada por la Unión por el Mediterráneo (UpM), el Centro para la Integración del Mediterráneo (CMI) y la Mediterranean Youth for Water Network (MedYWat) para concienciar sobre las más de 180 millones de personas consideradas «pobres en agua» en la región mediterránea.

Tal y como ha señalado Khayat, el agua es una necesidad básica y un derecho humano y, por tanto, su precio es difícil de determinar, pero su valor se ha disparado con la pandemia, que ha ensanchado aún más la brecha entre los países desarrollados y aquellos en los que todavía hay población sin acceso a este recurso.

«En este 2020, la pandemia ha afectado más a los más pobres, muchos de los cuales viven en asentamientos informales y en campos de refugiados y no tienen acceso al agua», ha asegurado al recordar la importancia de una correcta higiene, sobre todo de las manos, como mecanismo de prevención ante el virus.

Según Khayat, en todo el mundo hay actualmente 3.000 millones de personas sin acceso adecuado al agua, de los cuales 74 millones, habitantes de países árabes, están en riesgo de contraer covid precisamente por las dificultades para tener agua corriente.

Además, alrededor de 2.000 millones de personas viven en países con escasez de agua y muchas de ellas ni siquiera cuentan con una fuente segura de este recurso en términos sanitarios, lo que las deja expuestas y vulnerables ante el coronavirus.

Se trata de datos que, ha aseverado Khayat, los distintos gobiernos y administraciones deben tener en cuenta en su toma de decisiones, ya que, según la mayoría de predicciones, en 2050 el consumo de agua habrá aumentado hasta un 40 %.

De hecho, en el último siglo el uso de agua ha crecido exponencialmente de la mano del desarrollo económico y el incremento de la población mundial, pero la irrupción de la pandemia ha acelerado esta tendencia, provocando un aumento del consumo de 9 a 12 litros por persona por el lavado de manos.

Por otro lado, este director de Naciones Unidas ha recordado que existen diferentes maneras de calcular el valor del agua, tradicionalmente marcado por la óptica económica, y que, para ello, es preciso tener en consideración también otras perspectivas.

«A diferencia de otros productos, con el agua no hay una relación clara entre el precio y su valor. Lo que el consumidor paga, el precio, refleja el coste de producirla y no el valor del agua», ha señalado.

Ha celebrado en cambio que las nuevas generaciones «tiendan a valorar más el agua que los que están manejando este recurso», lo que, ha criticado, «lleva a una desigualdad» y a «un modelo ineficiente y no sostenible» que «atenta contra los derechos humanos».

«El hecho de no valorar plenamente el agua en todos sus diferentes usos se considera una causa fundamental, o un síntoma, del descuido político del agua y de su mala gestión», ha concluido.

Esta conferencia internacional, que ha llegado a su quinta edición de forma virtual, se organiza anualmente con motivo del Día Mundial del Agua, que se celebró este lunes, para potenciar las herramientas y capacidades de jóvenes profesionales, investigadores y estudiantes relacionados con esta materia en la región mediterránea. EFE

Información aportada por EFEverde de la Agencia EFE  y publicada en el marco de su participación en  proyecto Life WaterCool de la Unión Europea

Sobre LIFE18 CCA/ES/001122 de la UE

Concepto sistémico eficiente del agua para la adaptación al cambio climático en zonas urbanas.

Cofinanciado por la UE en el marco de la iniciativa Life y coordinado por Emasesa tiene por objeto: desarrollar y probar soluciones innovadoras para hacer frente a las altas temperaturas, tanto en exteriores como en interiores, y con escorrentía temporal de agua y situaciones de sequía en un entorno urbano sujeto al cambio climático.

Socios: SDOSAgenciaEFE (@efeverde), Ayuntamiento de SevillaUniversidad de Sevilla

El contenido de este documento refleja únicamente las opiniones  de sus autores. La Unión Europea/EASME no se hace responsable del uso que pueda hacerse de esta información

 



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