Cultivo de fresas en Cartaya (Huelva). EFE/ Julián Pérez/ARCHIVO

La crisis climática afectará en dos décadas a la seguridad alimentaria mundial

Life Watercool - 3 febrero, 2021

La seguridad alimentaria se verá afectada en las próximas décadas como consecuencia de la evolución del clima, que a partir de 2021 se prevé que dé lugar a la aparición de riesgos emergentes relacionados con el acceso a los alimentos, su utilización, calidad nutricional y la estabilidad de precios.

Crisis climática y seguridad alimentaria

Así lo asegura José María Ferrer, responsable de Derecho Alimentario de Ainia, centro que desde 2014 participa en la Red Nacional de Riesgos Emergentes de Aesan, que señala en un comunicado que, fruto del cambio climático, podrían aparecer cinco tipos de riesgos. El primero de ellos, el derivado de los peligros biológicos.

Según Ferrer, en el medio-largo plazo (2021-2050) podría producirse la aparición de las bacterias Vibrio en nuevos ecosistemas, como consecuencia del calentamiento de los océanos, «en concreto el Vibrio spp. en productos del mar».

También es probable que emerjan riesgos relacionados con la salud y el bienestar animal, con impactos de moderados a elevados y con el consiguiente impacto económico en la producción agropecuaria y los riesgos asociados para la población, como la aparición del mosquito tigre (Aedes albopictus) o los insectos tipo Culicoides imicola.

Asimismo, del virus de la fiebre del valle del Rift, el virus de Peste des pequeños Rumiantes (PPR), o los parásitos de leishmaniosis, el desarrollo de la enfermedad renal proliferativa en trucha suiza o el estrés por calor en vacas lecheras suizas.

En relación con la sanidad vegetal, los potenciales aspectos emergentes identificados están relacionados «con amenazas biológicas: plagas o parásitos, que surgirán o aumentarán su alcance en Europa como consecuencia del cambio climático», según Ferrer.

El aumento del área de establecimiento potencial y propagación de la Xylella fastidiosa y su insecto vector; las moscas de la fruta, como la mosca mediterránea de la fruta (Ceratitis capitata) o la mosca del olivo (Bactrocera oleae) son algunos ejemplos.

En vista a estos riesgos, existen en la actualidad acciones y proyectos encaminados a combatir estas enfermedades, como es el caso del «Grupo Operativo Salud Olivar: desarrollo de estrategias innovadoras para el control de enfermedades endémicas y emergentes en olivo en España».

Los contaminantes están relacionados con toxinas producidas por organismos (bacterias, hongos, algas) cuyo crecimiento se ve intensamente afectado por el cambio climático, como por ejemplo las floraciones de algas nocivas.

Estos riesgos pueden dar lugar a la proliferación de contaminantes nocivos en los alimentos que, en función de los niveles de presencia, pueden generar riesgos para la salud de las personas.

Almacenamiento de agua y otros riesgos de la crisis climática

Por otro lado, la calidad nutricional está relacionada con la deficiencia de micronutrientes, una situación que se puede generar debido a las emisiones de dióxido de carbono, que hacen que de forma progresiva se reduzca el contenido nutricional de alimentos de primera necesidad a nivel mundial.

«De esta forma, de aquí a 2050 podría disminuir la concentración de nutrientes como el hierro y el cinc, pero también de proteínas en el trigo, el maíz, la soja y el arroz, entre otros productos», apunta Ferrer.

«Si estos riesgos llegasen a materializarse, requeriría de una aceleración en las técnicas de fortificación de los alimentos para seguir ofreciendo dietas adecuadas a los requerimientos de la población», concluye.

Los expertos proponen medidas de adaptación como nuevas prácticas agrarias, almacenamiento de agua y riegos, entre otras, a través del uso de tecnologías o del cambio de tipo de cultivo, que podrían frenar significativamente el impacto ambiental. EFE

Información aportada por EFEverde de la Agencia EFE  y publicada en el marco de su participación en  proyecto Life WaterCool de la Unión Europea

Sobre LIFE18 CCA/ES/001122 de la UE

Concepto sistémico eficiente del agua para la adaptación al cambio climático en zonas urbanas.

Cofinanciado por la UE en el marco de la iniciativa Life y coordinado por Emasesa tiene por objeto: desarrollar y probar soluciones innovadoras para hacer frente a las altas temperaturas, tanto en exteriores como en interiores, y con escorrentía temporal de agua y situaciones de sequía en un entorno urbano sujeto al cambio climático.

Socios: SDOSAgenciaEFE (@efeverde), Ayuntamiento de SevillaUniversidad de Sevilla

El contenido de este documento refleja únicamente las opiniones  de sus autores. La Unión Europea/EASME no se hace responsable del uso que pueda hacerse de esta información



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